Guía de Cuidado para tu Material de Equitación

  • Limpieza diaria: Limpiar el sudor y el polvo acumulado tras cada uso con una esponja húmeda y jaboncillo para cuero.
  • Nutrición periódica: Aplicar grasa o bálsamo nutridor de cuero 1 o 2 veces al mes para mantener la flexibilidad y evitar grietas.
  • Almacenamiento: Guardar en un lugar seco, ventilado y alejado de fuentes directas de calor o luz solar intensa.
  • Limpieza: Lavar con agua a presión o un paño húmedo y jabón neutro.
  • Secado: Secar siempre a la sombra antes de volver a guardar.
  • Lavado: Lavar a máquina a un máximo de 30°C con detergente suave. Evitar el uso de suavizantes que puedan dañar las propiedades transpirables del tejido.
  • Mantas de exterior: Aclarar con agua sin cepillar agresivamente para no deteriorar la capa impermeable.